Zumby Pixel

El verano comenzó ayer

Y no crea se deba a que ya me puse viejo ¡Nooo!, nada más había que revisar todos los "memes" que al respecto hubo por parte de casi todos los amigos y familiares distribuidos en la República Mexicana para percatarnos de que la cosa ha estado ¡De la fregada!

Publicado 21 junio 2017 el 21 de Junio de 2017

por

Lic. Guillermo Ingram

No obstante el verano arranca el día 21 de junio, de acuerdo con los conocedores sobre astronomía esta calurosa estación comenzó el día de ayer a las 23:24 horas. Claro, apenas media hora y seis minutos antes del momento oficial.

ESTA PRIMAVERA FUE UN AUTÉNTICO VERANO

El verano siempre se ha caracterizado por ser la estación calurosa de las cuatro en que se divide el año. Aunque, cabe aclarar por parte de quien esto escribe que la primavera este año, no obstante estemos en Veracruz ¡Estuvo calorosísima!, nunca antes había yo sentido tanto calor en primavera como en este 2017. Y no crea se deba a que ya me puse viejo ¡Nooo!, nada más había que revisar todos los “memes” que al respecto hubo por parte de casi todos los amigos y familiares distribuidos en la República Mexicana para percatarnos de que la cosa ha estado ¡De la fregada!

CHANCE Y HASTA NOS TOQUE CICLÓN Y TODA LA COSA

Por lo pronto, vamos a ver cómo nos va con este verano en materia de calor y de ¡Ciclones!, pues ya anda uno por la península de Yucatán. Y con estos tremendos calores, todo favorece a la creación de unas buenas tormentas. Por lo pronto, la lluvia sin duda alguna nos trae bastante fresco.

¡¡¡NUNCA NOS PUSIMOS NI UNTAMOS NADA Y NADA NOS PASÓ!!!

Por ahí hay ya una serie de recomendaciones para aplicación de filtros solares, tomar mucha agua o bebidas de frutas naturales, de ser posible sin alcohol, etc., etc. No cabe duda de que las cosas, al igual que la climatología ha cambiado mucho, pues como en otras ocasiones les he dicho, antes cuando toda la palomilla nos encaminábamos a la playa (muchos íbamos hasta descalzos porque no había toda esa gama de chanclas para la playa que existen hoy, la única opción era los zapatos viejos o de plano unos “suecos” hechos la suela de pura madera con una parte cubierta de hule en la superficie en donde se metía el pie o de plano huaraches, por lo tanto, optábamos por ir descalzos, que además de divertido nos agudizaba el ingenio pues teníamos que ir por las zonas encaladas de las orillas de las banquetas o como en ese entonces los camellones del bulevar Ávila Camacho eran muy, pero muy extensos, y estaban cubiertos con cuadros de concreto nos íbamos caminando por los espacios en donde había todo tipo de hierbas que hacían grato el caminar. La calle la cruzábamos a toda velocidad cuando no venía vehículo alguno (lo cual no era problemático porque en ese entonces no había la horrorosa cantidad de automóviles que hoy hay en la ZONA METROPOLITANA) y hasta llegar al “Playón de Hornos”, en donde ahora está el Acuario.

¡QUÉ GOCE Y QUÉ DISFRUTE!

Una vez en la playa, era irse al agua y estar ahí jugando de todo, hasta a bolazos de arena, para posteriormente ir a la orilla a construir “castillos de arena”. En ese lapso nos íbamos tostando de la piel, que para cuando alguien gritaba “¡Vámonos!”, todos los integrantes del grupo estábamos más que recocidos, nos veíamos hasta colorados. La pachanga venía al momento de irse a la cama, pues hasta las sábanas estorbaban al roce con la piel. Pero, de ahí no pasaba la tragedia. A los dos días estábamos realmente negros de tostados, para como a la semana o los diez días se nos comenzaba a pelar la espalda, los brazos y la cara, siendo bastante divertido estando arrancando las tiras de epidermis muerta. En ocasiones venían nuestros primos de Jamapa y traían mangos, ciruelas, coyoles, etc., y… ¡A darle que es mole de olla!

NUNCA NADIE FUE AL HOSPITAL Y NI UNA DIARREA NOS DABA ¡EN SERIO!

Les puedo asegurar que jamás de los jamases supimos de bronceadores, bloqueadores, cremas protectoras, etc. ¡Nunca nos llevaron al médico por las quemaduras o insolación! Y si por algún motivo nos llegamos a quejar, mi madre solía decirnos: “¡Pero qué tal hace rato en la playa! ¡Andaban de lingo, lilingo! ¡Pues ahora aguántense y dejen de estar jodiendo!”. Y eso en caso extremo. En el presente, toda la bola de chamacos de aquel entonces ¡Ninguno presente ningún tipo de cáncer de piel ni nada por el estilo! Como tampoco nos enfermamos por comer tanta fruta sin lavar y tomamos agua de la llave para “hidratarnos”. Al parecer, esa generación estuvo creada a prueba de bombas, pues la enorme mayoría, hoy en calidad de gente de la Tercera Edad, aquí andamos todavía ¡Vivitos y coleando! Por lo tanto ¡Vivan nuestros veranos!

http://losbuensodias.blogspot.com
correo:[email protected]

- US -