Por: Elvira del Carmen Tejera/El Dictamen
Nos deja sentir su gran pasión por transformar el mundo, escuchando los ruidos de la estructura que se derrumba en el subconsciente colectivo para dar paso a lo nuevo que nos llevará al progreso. Trata de que su pintura sea poderosa, cromática, gestual y material y sus conceptos sean como una sacudida en el letargo de la pintura que solo es bonita, pero no profunda.
El Chapu retoma la concepción mundial que bulle en su cabeza y la une a su mixtura creativa basada en su don pictórico para plasmarla en el lienzo, logra así una consolidación artística novedosa que es la síntesis de forma con colores violentos y grueso empaste que lo enorgullecen y lo motivan al sentirse en pleno pico creativo. Su visión del arte ha sido bien acogida desde sus primeras obras que han estado en varias galerías de Oaxaca y Puebla, y también en el ámbito internacional a través de las exposiciones que ha montado la Asociación Cultural Antonio Montes, con sede en Málaga, España, algunas de ellas compartimos en el suplemento dominical de El Dictamen, Decano de la prensa Nacional, en México, que ofrece espacio para dar visibilidad a artistas que viven en Iberoamérica, algunos con grandes lauros académicos y otros que nacen con el don del arte y deben recibir el apoyo de difusión que merecen.






