Agencias/El Dictamen

El quarterback de los Falcons, Matt Ryan, pasó tres días revisando jugada a jugada la debacle de su equipo ante los Patriots.

El martes 7 de febrero, tan sólo un día después de sufrir la peor derrota en la historia de los Falcons de Atlanta, Ryan llegó a la sede del equipo en Flowery Branch, Georgia, y por varias horas vio y analizó cada jugada del partido que les costó el campeonato de la NFL.

En la sala de juntas de quarterbacks, Ryan tomó su computadora y sacó su libreta como si fuera cualquier otro juego.

Entonces observó cada llamada ofensiva, regresando el video cuando era necesario, garabateando notas detalladas sobre conceptos, secuencias y errores. Hizo lo mismo el miércoles y el jueves.

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Tres días en los que el quarterback tardó en asimilar el déficit de 25 puntos que los Patriots remontaron para el triunfo en Houston.

“Ese juego siempre va a ser parte de lo que soy.

Siempre va a llevarme hacia algún punto, pero no me consume. No dejaré que me consuma”, declaró Ryan.

La autopsia que realizó el Jugador Más Valioso de la temporada pasada fue necesaria para ahora volver a mirar en el futuro y tratar de mejorar lo hecho hasta ahora.