Agencias / EL DICTAMEN

Espinillas negras, granos con la punta blanca o barros profundos y dolorosos que parecen un quiste son los diferentes tipos de acné que afectan a 9.4% de la población a nivel mundial y que en los jóvenes puede causar depresión y baja autoestima.

Este padecimiento ocurre cuando un folículo (conducto por donde se transporta sebo y células muertas a la superficie de la piel), se tapa y aparece un grano o espinilla. Estas protuberancias salen en cara, cuello, espalda, pecho y hombros, se produce por cambios hormonales como los que suceden en la pubertad, periodos menstruales, el embarazo, el uso de píldoras anticonceptivas, así como algunos productos cosméticos y ciertos fármacos.

Usar productos cosméticos grasosos para piel y cabellos, sudar de manera abundante y estrés también son factores que provocan acné.

Para evitar que salgan estos granos, la secretaría de Salud aconseja lavar la cara con agua y jabón neutro sólo por dos veces al día para evitar que se reseque, retirar el maquillaje antes de dormir, no tallar, restregar o exfoliar, no apretar, eximir o rascar los granos porque se pueden producir infecciones en la piel y dejar cicatrices.

Si el acné es intenso deja marcas en el rostro o cuerpo, por ello se recomienda acudir con un especialista para que atienda de manera oportuna este problema de la piel que es muy común.

Cuando el acné es severo, los pacientes también tienen malestar general, fiebre y abscesos grandes, así como dolor muscular y articular, lo que afecta su calidad de vida.

Se presenta comúnmente en la cara: nariz mentón y mejillas, así como en el tórax anterior y posterior, y si es inflamatorio, afecta la zona de brazos y hombros, 70% de las personas que sufren acné severo son del sexo masculino.

Para combatir esta enfermedad, se emplean tratamientos de acuerdo a cada circunstancia. En el caso del acné severo se requiere: la ingesta de antibióticos contra las bacterias del folículo piloso, uso de queratolíticos tópicos y filtros solares.

Pese a que regularmente desaparece de manera natural aproximadamente a los 25 años de edad, se estima que 5% de los hombres y hasta 12% de las mujeres pueden sufrir esta problemática hasta los 45 años.