Caso relacionado con la expresidenta Park Geun-hye

Dr. Armando Rojano Uscanga

Aunque el conglomerado Samsung aporta la quinta parte del PIB de Corea del Sur y sus perspectivas por el vacío de liderazgo resultarán muy sombrías, el Poder Judicial coreano no dudó en condenar a cinco años a Lee Jae-yong, su presidente, al que un tribunal de Seúl halló culpable de soborno y corrupción en un caso relacionado con la expresidenta Park Geun-hye  y su mano derecha Choi Soon-sil, conocida como la “Rasputina”. Choi permanece detenida desde octubre pasado al considerarse que en complicidad con Park, creó una red de corrupción que involucra a la ex- presidenta, miembros de su Gobierno y los principales conglomerados del país.

Desde 2014 Lee dirigía Samsung, después de que su padre, Lee Kun-hee, sufriera un infarto que lo incapacitó. El líder del grupo empresarial más importante del país asiático está acusado de soborno por autorizar el desvío de 43.000 millones de wones (32,3 millones de euros) a fundaciones bajo el control de Soon-sil. Su proceso judicial, al que los medios locales llaman “el juicio del siglo” por las repercusiones en la imagen del mayor conglomerado surcoreano, ya anticipa la futura sentencia sobre la expresidenta Geun-hye.

El asunto podría afectar a juicios paralelos contra la expresidenta surcoreana y su colaboradora.

Los pagos se habrían realizado a cambio de que el fondo público de pensiones autorizara en 2015 una fusión de dos filiales de Samsung (una de las cuales estaba participada por el mencionado fondo), una operación que reforzó el control de Lee sobre el grupo. La fiscalía acusa al empresario además de malversación de fondos, ocultación de activos en el extranjero, encubrimiento de acciones criminales y perjurio (por haber dado varias versiones en sus comparecencias ante diversas instancias), unos cargos ante los que Lee mantiene su inocencia.