Del Cajón

Por Julio Fentanes

Como siempre ocurre en México, lo imposible se vuelve posible y lo inimaginable es realidad.

Y en medio de ese mundo de fantasía, sobretodo, en la política mexicana, PEMEX vuelve a estar en el centro del epicentro con la supuesta acusación formal de la PGR en contra del exdirector de la antigua paraestatal, Emilio Lozoya por haber recibido supuestamente 10 millones de dólares.

Confirma Emilio Lozoya que si conoce al ejecutivo de Odebrecht que pagaba los sobornos y del que se dice fue el encargado de pagarle los 10 millones de dólares, pero que no recibió ningún soborno ni pago de favores.

Dice el exfuncionario, que por cierto dejó PEMEX entre señalamientos que nunca se concretaron presuntos actos ilícitos, que Odebrech resultó ganadora de dos proyectos y es imposible que una sola persona pudiera decir quien ganaba, ni el director general.
Jajajajaja, eso también es de risa.

Confirma a reporteros que sus propiedades las hizo con el sudor de su frente.

Javier Coello Trejo su abogado defensor, adelanta que demandará por daño moral a quienes lo acusan de recibir los sobornos.

Mientras que por su parte el Procurador General de la República dijo que la PGR actuará con todo el peso de la ley contra todos los eventuales responsables.

Hasta aquí lo que pasó con la comparecencia del exdirector de PEMEX y la Procuraduría.
Sin embargo, la PGR como siempre, no hizo una acusación seria ni contundente, está muy endeble el caso contra Lozoya.

Igual que en el tema de Javier Duarte por citar en este momento un ejemplo real de otro acusado de corrupción que ya libró dos órdenes de aprehensión, por mal enfoque e integración, un asunto de chiste, de risa inagotable cuando todos conocemos las fechorías del acusado de delincuente y su banda y ahora se pone en huelga de hambre porque según el exgobernador hay una cacería de brujas contra él y sus cuates.

Insisto, sólo en México lo imposible es realidad.

Y es que la justicia se litiga en medios, dice Raymundo Riva Palacio y estoy de acuerdo con él.

El ejemplo vivo de eso, es que Emilio Lozoya reacio a las entrevistas dio una conferencia de prensa para declararse inocente, pero no compareció ante la PGR reservándose su derecho a declarar.

Por Dios, de que se trata.

Y luego su declaración de que es imposible que una persona tome las decisiones para adjudicar contratos por los múltiples candados que tiene, se sale de lugar y más en PEMEX que enriqueció por décadas a los elegidos del señor.

Todo iba bien en su alegato de defensa, hasta que salió con esta vacilada.

En el mundo de los contratistas de obra pública, y más de los que hacen trabajos y servicios para PEMEX todos saben que las convocatorias están dedicadas y que hay contratistas favoritos.

Solamente pongo en el debate, que expliquen todos los directores, exsubdirectores y hasta supervisores encargados de revisar las obras asignadas, cómo le hacen para vivir con un tren de gastos que excede por decenas de veces lo que reciben como funcionarios.

Autos de super lujo y deportivos, yates, mansiones, aviones, joyas y más excentricidades, ¿de dónde salen?.

El líder petrolero Deschamps, obrero de PEMEX como tantos otros, ¿cómo le hace para pagar la vida de lujos que su hija ostenta en redes sociales?

¿Sí sabe su hija que su papá es obrero petrolero?

En Poza Rica, Reynosa, Villahermosa, Coatzacoalcos, por citar cuatro ciudades petroleras, todos conocen a los directores y exdirectores que han pasado por sus oficinas y los grandes lujos que se dan o se daban, sus enormes fortunas y los contratistas favoritos que siempre ganan todas las obras aún cuando sus precios sean los más altos, ellos mismos en muchos casos son socios de contratistas o con prestanombres se autoadjudican las obras a sus propias empresas.

Todos saben que para emitir una convocatoria por obra pública y adjudicarla a una empresa determinada, efectivamente como dice Lozoya, se ponen candados, pero para que ninguna empresa que no sea la favorita, gane ese concurso.

Claro que se ponen requisitos que ninguna compañía puede cumplir, excepto la que va a ganar.

Con Lozoya se puede abrir una vez más la caja de Pandora y ya no volver a cerrarse, por eso a nadie le conviene.

¿O no?

El lunes le seguimos
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