En su boletín de las 18.00 GMT, el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU., señaló que el ciclón se desplaza lentamente hacia el nornoroeste a unos 4 kilómetros por hora (2 m/h), y se espera un “debilitamiento adicional” en las próximas horas.

Agencias/El Dictamen

Harvey se debilitó a tormenta tropical, al registrar vientos máximos sostenidos de 110 kilómetros por hora (70 m/h), mientras sigue su ruta destructora sobre territorio de Texas, donde aún se registran intensas lluvias.

En su boletín de las 18.00 GMT, el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU., señaló que el ciclón se desplaza lentamente hacia el nornoroeste a unos 4 kilómetros por hora (2 m/h), y se espera un “debilitamiento adicional” en las próximas horas.

El ojo de Harvey se halla a 70 kilómetros (45 millas) al oeste-noroeste de Victoria y a 95 kilómetros (60 millas) al estesureste de San Antonio, ambas en Texas, en cuya costa central, con orden de evacuación obligatoria, se registran vientos con fuerza de tormenta tropical.

El lento desplazamiento de Harvey, que tocó tierra en este estado la noche del viernes como huracán de categoría 4, implica el aumento de su capacidad de destruir zonas a su paso, dado que se espera “deambule” en tierra, sobre el sureste de Texas, hasta mediados de la próxima semana.

El peligro no cesa para este estado, que sufre “inundaciones catastróficas” que suponen “riesgo mortal”, de acuerdo al CNH, y las autoridades locales urgen a sus habitantes mantenerse aun en sus residencias y refugios.

Se mantiene activo un aviso de tormenta tropical para la franja que va desde Baffin Bay hasta High Island, en Texas, así como un aviso de marejada ciclónica, con su correspondiente aumento del nivel del mar que inundará zonas costeras, desde Port Aransas hasta High Island.

Harvey, el huracán más poderoso que llega a Estados Unidos desde el Katrina en 2005, tocó tierra en la localidad de Rockport (30 millas al noreste de Corpus Christi) sobre las 22.00 hora local (03.00 GMT del sábado), con vientos máximos sostenidos de 215 kilómetros por hora.

 

“Hay una extendida devastación”, ha declarado el alcalde de Rockport, Charles Wax, a medios estadounidenses, tras las evaluaciones preliminares de los efectos del huracán.

Muchas localidades afectadas por el paso de este ciclón han amanecido hoy con árboles caídos, tejados arrancados, botes volteados y escombros en las calles, mientras que el Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) informó que más de 300.000 personas están sin electricidad por el paso del huracán.

Texas, “empapado” y todavía con varios días por venir de lluvias torrenciales, de acuerdo al CNH, registra a esta hora fuertes acumulaciones de agua y ya han caído hasta 10 pulgadas (25 centímetros) en algunas zonas del sudeste de Texas.

Se espera que Harvey produzca hasta el próximo jueves acumulaciones de lluvia de hasta 30 pulgadas (76 centímetros), aunque en algunas zonas aisladas costeras esta cifra podría alcanzar las 40 pulgadas (101 centímetros).

A esto hay que sumar la marejada ciclónica que trae consigo Harvey, que sumada a la marea podría suponer un aumento del nivel del mar de hasta 3,6 metros en la zona de la costa situada entre las localidades de Port Aransas y High Island, lo que incluye Galveston, al sur de Houston.

El huracán, el primero de categoría mayor en alcanzar EE.UU. desde Wilma en 2005, se mantendrá en esta zona del estado durante los próximos días debido a la presencia de un sistema de altas presiones que le impide su avance hacia el noroeste.