El Dictamen/Agencias

Faltaban 20 minutos para las nueve de la noche cuando la máquina del tiempo comenzó a andar, ya no era 2017 sino 1964, Los Hitters subieron al escenario para comenzar a rockanrolear con temas como “Un hombre respetable”, “Hanky panky” y “Ahora estoy solo”.

Pasaban de la una y media de la mañana del sábado cuando la gente salió del Auditorio Nacional, cansados pero contentos de haber disfrutado de las actuaciones de estrellas como Enrique Guzmán, César Costa, Angélica María, Palito Ortega, Roberto Jordán, Los Teen Tops, Los Rockin Devils, Los Locos del Ritmo y Los Hitters, integrantes de La Caravana del Rock and Roll que ofrecieron su primera presentación de tres que darán este fin de semana.

Faltaban 20 minutos para las nueve de la noche cuando la máquina del tiempo comenzó a andar, ya no era 2017 sino 1964, Los Hitters subieron al escenario para comenzar a rockanrolear con temas como “Un hombre respetable”, “Hanky panky” y “Ahora estoy solo”.

“La fiesta es para ustedes”, dijo Many, el vocalista Los Hitters, antes de interpretar un midley de The Rolling Stones, The Kings y Los Bravos.

Roberto Jordán tomó la estafeta y con temas más tranquilos y románticos como “Ven a darme amor”, “No volverás” y “No se ha dado cuenta”, que fueron coreadas por los ahí presentes, “realmente es una experiencia muy linda el estar aquí con ustedes y ha llegado el momento de cantar una canción que me ha dado mucho, “Amor de estudiante”, dijo Jordán que sin querer complació a una persona del público, que a gritos le pedía esa canción.

Jordán demostró que está en buena forma cuando bailó y se quitó el saco para cantar “Dame una señal”, esa fue su forma de cerrar su actuación.

Las chicas a go-go bailando en jaulas, un rock más suave y la dulce voz de Blanquita Estrada, fue la carta de presentación de los Rockin Devils. “Bule Bule”, “Gloria”, “Días de amor”, “Lupe” y “Perro Lanudo”, fueron los temas que ellos interpretaron y que pusieron a los presentes a cantar y aplaudir.

Pocas parejas se animaron a levantarse de sus asientos y bailar, no porque el ritmo no fuera contagioso, sino que de las casi 10 mil personas que asistieron al Auditorio, la gran mayoría eran adultos mayores y preferían disfrutar de la música desde la comodidad de su butaca.

“Buenas noches México querido, que alegría volver a esta bella ciudad. En esta noche de encuentro y amor quiero que me acompañen a cantar”, así se presentó Palito Ortega, quien elegantemente vestido con frac en blanco y negro se plantó en el escenario e hizo lo que mejor sabe, cantar sus grandes éxitos como “Un muchacho como yo”, “Bienvenido amor”, “Yo tengo fe”, “Prometimos no llorar”, “Vestida de Novia”, “Se parece a mi mamá”, entre otras.

A unos días del aniversario luctuoso de Juan Gabriel, Palito Ortega recordó que alguna vez el divo de Juárez cantó “Despeinada” y a través de un vídeo trajo ese recuerdo para la gente.

“Es un humilde homenaje. Está por cumplir un año que dicen que se fue, pero el mismo día que se fue yo le escribí una canción que dice: Cuando muere un trovador, cae una estrella a mar y el viento les regresar su cantar…, amigo mío en el corazón de todos estarás eternamente vivo”.

También recordó al rey Elvis Presley, al cantar con él “El rock de la cárcel”, empatando su voz por medio de un vídeo. Tal vez por su ausencia de 30 años en México, fue la razón de que Palito Ortega tuviera alrededor de 40 minutos en el escenario, a diferencia del resto de sus compañeros que estaban haciendo una actuación de 15 o 20 minutos.

Un rock and roll más enérgico y de verdad invitaba a bailar, fue el que presentaron Los Locos del Ritmo, que hicieron su entrada con “Pólvora”, siguió “Aviéntese todos”, “Chica alborotada”, “Yo no soy un rebelde” y “Vuelve primavera”.

Llegó el momento de los tres grandes ídolos del Rock and Roll, el primero en salir fue César Costa, quien dio muestra de un gran sentido del humor, aunque al principio fue un tanto solemne, “gracias por estar con nosotros y compartir está noche maravillosa, de nostalgia, de ese México que ya no está aquí”, no bien terminó de decir esto cuando todos gritaron su nombre a coro.

“La siguiente canción amerita un cambio de vestuario – dijo César Costa antes de cambiar su saco por un folclórico suéter – le pertenece al Museo de Antropología y lo tengo que regresar mañana”, después comentó que “Besos por teléfono” fue en su tiempo algo muy atrevido, pero ahora cuando se la canta a sus nietos ellos se ríen. “Tierno”, “Amor loco”, “Mi pueblo”, “El tigre” y finalmente “My way”, con la cual puso al público de pie para aplaudirle.

Simpática y jovial fue como se presentó Angélica María, con el tema “Vivaracho”. Con “Paso a pasito” la llamada Novia de México se puso romántica, pero en cuanto terminó la melodía comenzó a bromear con el público, incluso con su edad diciendo que mejor vieja que muerta.

“Johnny el enojón”, “El día”, “Un peso”, “Dile adiós” y por supuesto “Edi Edi”. “A dónde va nuestro amor” fue el tema que eligió para despedirse mientras iba de un lado a otro del escenario agradeciendo al público.

Aunque se hubiera esperado que Los Teen Tops se unieran en algún momento con Enrique Guzmán, ya que fue su primer vocalista, esto no sucedió, pero esto no evito que la gente tomara los pasillos para bailar, cuando ellos tocaban “Buen rock esta noche” o “Confidente de secundaria”, que tuvo un grupo de bailarines dando una muestra de cómo se baila este ritmo, continuaron con “El rock de la cárcel”, “Quiero ser libre”, “Anoche no dormí”, “Presumida”, “Popotitos” y “La plaga”.

El encargado de cerrar con broche de oro fue Enrique Guzmán, después de su presentación explicó que se encontraba presente el doctor Jorge Gaviño Ambriz, director general del Sistema de Transporte Colectivo, quien había dado permiso que la línea del metro que va de El Rosario a Barranca del Muerto, estuviera dando servicio hasta la una de la mañana, para que la gente que saliera del concierto pudiera irse a casa, pero en ese momento ya era la una y diez, “si no se fueron ahorita ya se fregaron, gracias doctor pero creo que para la próxima va a ser hasta las dos”, dijo Guzmán.

Es que a esa hora el Auditorio Nacional seguía lleno, por eso Enrique Guzmán confesó que nunca había estado en una situación así y por eso cantaría hasta la que no se supiera, “y como cierro, me vale ma…”. “Agujetas de color de rosa”, “Secretamente”, “Tu cabeza en mi hombro”, “Gotas de lluvia”, “Pensaba en ti”, “Lucila”, fueron algunos temas que interpretó.

Angélica María volvió a escenario y Guzmán la recibió con un par de besos, que ella recibió entre risas, para después invitar a Palito Ortega a cantar con ellos.

“Amigo eres Bienvenido a este país, eres Bienvenido siempre, gracias por cantar con nosotros”, expresó Guzmán antes de cantar “Dame felicidad”, al lado de sus dos colegas. Eran cuarto para las dos de la mañana, el viaje había terminado y era el momento de emprender otro, el del regreso a casa, de la forma que fuera porque como Enrique Guzmán dijo, el metro ya había cerrado.