LIBROS Y DONACIONES

Concepción Díaz Cházaro
Cronista de la ciudad

En las últimas semanas se llevó a cabo la Feria del Libro de la ciudad de Xalapa, se realizaron presentaciones de nuevos ejemplares, también se encontraban a la venta volúmenes de diversos autores.

El Archivo de la Ciudad de Veracruz es una institución municipal cuyas funciones principales son el resguardo y conservación del acervo del ayuntamiento, está separado en departamentos de Archivo y Biblioteca, me referiré a este último y en particular a las donaciones y colecciones en custodia que se han recibido en el curso de los últimos años.

El acervo de Biblioteca conformado con libros de la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, se ha incrementado de unos años a la fecha, con el obsequio de volúmenes de acervos particulares de veracruzanos, a los que se les ha designado con el nombre del donante de los mismos.

Empezaré por señalar el de Gonzalo Aguirre Beltrán.- Médico y antropólogo, inició en nuestro país los estudios acerca de la tercera raíz, entre sus múltiples publicaciones: La medicina indígena; La población negra de México 1519 – 1810; Influencia Africanas en el Desarrollo de las Culturas Regionales del Nuevo Mundo.

Otro de los recibidos es el fondo Oswaldo Arias Capetillo. Nacido en esta ciudad, realizó sus estudios de medicina en la Escuela Médico Militar, llegando a ocupar la dirección de la misma.

Fue integrante del Círculo Veracruzano de la ciudad de México. En donativo se recibieron libros de la colección Suma Veracruzana de la editorial Citlaltépelt, obras dedicadas en particular a reeditar textos del Estado de Veracruz de los siglos XVIII y XIX, entre ellas el de Manuel Rivera, Historia Antigua y moderna de Jalapa y de las revoluciones del Estado de Veracruz.

Horacio Díaz.- Horacio Díaz Correa nació en la ciudad de Veracruz, de profesión médica, cursó estudios profesionales en la escuela de medicina de Santo Domingo y en el Hospital General de la ciudad de México, regresó a su natal Veracruz en mil novecientos veintiséis, montó consultorio al que acudía a atender a sus pacientes en consulta, trabajó en diversos hospitales, entre los cargos que ocupó: Director de Asistencia Médica de la ciudad; Fundador de la Asociación Médica Veracruzana; Unión de Profesionistas y Director Fundador de la Facultad de Medicina “Miguel Alemán” de esta ciudad. Fue patrono de la Institución de la Superación Ciudadana.

Horacio Díaz Cházaro, nació y estudió en esta ciudad, formó parte de la primera generación de médicos egresados de la Facultad de Medicina “Miguel Alemán”, realizó estudios de postgrado en el Hospital de La Raza del IMSS, se desempeñó en la medicina institucional; en el Instituto Mexicano del Seguro Social; en la Secretaría de Salud, el Hospital de Tarimoya lleva el nombre de “Dr. Horacio Díaz Cházaro” en reconocimiento a su trayectoria en la medicina social.

Este fondo comprende volúmenes del siglo XX de historia de México y de Veracruz, entre ellos, La evolución social de México 1902 de Williams James y la colección México a través de los siglos.

Doctor Vicente Ortiz Lagunes.- Nacido en esta ciudad, cursó sus estudios en la Escuela Nacional de Medicina de Santo Domingo y en el Hospital General de la ciudad de México, a su regreso a esta ciudad ejerció la medicina e ingresó de maestro en Psicología al Ilustre Instituto Veracruzano del cual ocupó la dirección y fue nombrado Decano del mismo. También ejerció la docencia en la Facultad de Medicina “Miguel Alemán”, fue socio fundador de la Asociación Veracruzana de Conciertos. En la administración municipal del licenciado Francisco Ramírez Govea ocupó el puesto de Síndico.

En la sala Francisco Rivera Ávila se encuentra en custodia el fondo de don Paco Píldora, el cual es atendido desde mil novecientos noventa y cuatro por su nieta Rosario Ochoa Rivera, conteniendo principalmente sus décimas publicadas, las cuales fueron difundidas durante más de cuarenta años por los periódicos locales, haciendo una crítica chusca de los problemas de la ciudad.

Un treinta de diciembre recibí la llamada del vigilante del Archivo Histórico: “arquitecta aquí está una señora que pregunta por usted y trae una caja de libros dice que si no los recibo, los deja en la banqueta. Que le diga su nombre, voy para allá en este momento”. En el camino pensaba quién puede ser la donante, cuando llegué a la puerta estaba el vigilante con una caja, la donante ya no estaba ni dejó su nombre. Empecé a hojear los libros de comercio y contabilidad, por fin en uno de ellos pude leer Francisco García, aunque esa materia no aportaba al fondo de la biblioteca, seguí revisando y apareció el Diccionario Cubano de don José Miguel Macías. Tal hallazgo valió la pena, la venida, el suspenso, acerca de la misteriosa dama de los libros, éste fue el primer volumen que llegó por donante anónimo a formar parte de nuestro acervo.