Mario E. Durán/El Dictamen

Han sido demasiadas las críticas en contra que he leído de esta película desde antes de su arribo a las salas, que creo jamás terminaré de contarlas, y es que si bien en EU ya fue considerada como uno de los grandes fracasos del año, al grado que piden se evite, es un algo que inconscientemente ya todos sabíamos, ya que de por sí la serie en la que se encuentra basada tampoco se libró de las críticas en su momento, pero lo curioso es que tenía una gran cantidad de fans y eso fue lo que llevó a la producción de una cinta para cine, misma que esta semana de estrenó en nuestro país.

“BAYWATCH: GUARDIANES DE LA BAHÍA” sigue las aventuras del devoto salvavidas Mitch Buchannon (Dwayne Johnson) mientras resuelve sus conflictos con un descarado nuevo recluta (Zac Efron), el cual es uno de los tres nuevos elementos que se busca se sumen al gran equipo que ha logrado salvar las vidas de muchos. Juntos, a la par de su labor, descubrirán una trama criminal local que amenaza el futuro de la bahía ante la venta de droga.

Me voy a olvidar de todo lo leído, y es que el principal problema de esta cinta es su doblaje tropicalizado al español, el cual por completo despedaza los diálogos que si bien son simplones y sin sentido alguno, esas palabras típicas de los mexicanos se escuchan muy forzadas dentro de la trama, que a bien es una copia de varias fórmulas muy gastadas sin un pie a seguir, en donde no podemos encasillarla en una comedia, aventura o acción, ya que tiene de todo pero distribuido en forma incorrecta, donde ademas se recurrió a caer en lo que lamentablemente Hollywood está haciendo mucho, la comedia en doble sentido con escenas grotescas y subidas de tono (aquí en explícito vemos el miembro de un hombre muerto), lo cual lejos de sacar la risa burlona del público, da pena ajena.

El director Seth Gordon creo debería sentir vergüenza por esta cinta que pese a contar con un casting de moda, integrado por Dwayne Johnson, Zac Efron, quien ya está demasiado expuesto en este tipo de papeles torpes que aburren; Alexandra Daddario, Priyanka Chopra, Kelly Rohrbach, entre otros, ninguno de ellos tiene química, varios se ven incómodos con su papel, haciéndonos entender que fueron contratados por sus caras bonitas y sus cuerpos; vaya, hasta las apariciones de las leyendas de esta serie televisiva, David Hasselhoff y Pamela Anderson, donde él solamente causa lástima y ella ni habla haciendo solamente su “cámara lenta”, se sienten tan insípidas como la propia participación de Belinda, quien por el estilo de papel, le quedó a la perfección por la imagen que siempre se ha empeñado en mostrar de boba, superficial y torpe, aún cuando soy de los que considera que la niña si tiene talento.

La calidad de filmación de la cinta es buena, con explosiones y peleas, pero las fallas de edición y secuencias, el mal guión y lo débil de su villana, termina por convertirla en una película meramente palomera, que por sorpresivo que parezca, en nuestro país luego son muy bien recibidas, pero es mejor considerarla como una sátira.