California, Canadá, Finlandia y Holanda experimentan la idea

Dr. Armando Rojano Uscanga

De todos los problemas político-económicos que aquejan al mundo, el más difícil de resolver es la distribución de la riqueza, pues mientras unos nadan en la abundancia, otros carecen de los indispensable para subsistir. Nadie lo ha planteado mejor que el poeta Salvador Díaz Mirón (1853-1928), en su poema “Asonancias”: “Sabedlo, soberanos y vasallos/próceres y mendigos:/nadie tendrá derecho a lo superfluo/mientras alguien carezca de lo estricto”.

Los ingresos mínimos o complementarios, para quienes carecen de ingresos, son necesarios. Algo se ha hecho hasta ahora, pero se otorgan con carácter específico, no a todos, sino a grupos que en general están condicionados a requisitos (desde demostrar búsqueda de empleo, situación familiar grave, hasta “simpatizar” con un partido político), por lo que suelen ser difíciles de gestionar, susceptibles de arbitrismo y a veces incapaces de beneficiar a todo el colectivo pretendido.

Por eso constantemente se reconsideran las ventajas y desventajas de la Renta Básica Universal (RBU), que se otorgaría a todos por un igual, sin requisitos específicos, que sustituya a los demás subsidios sociales; y que por universal, impide el nepotismo y la corrupción. La OCDE acaba de recomendar que se experimente (Basic income as a policy option, marzo 2017) y la Brookings la encuentra útil para dar “seguridad contra las crisis económicas” (Can a universal basic income meet univeral basic needs?,12 de junio).

El problema es su alto costo, que la OCDE estima entre 2% y 10,2% del PIB, y hasta ahora la solución más socorrida ha sido aumentar impuestos, lo que genera inconformidades. Sin embargo, hay ensayos que disminuyen el temor a que la RBU desincentive la búsqueda de empleo o perjudique la productividad, como la Mincome experimentada en Delphin (Canadá) de 1974 a 1979, que dio resultados bastante equilibrados (Basic Income, tonic catalyser, Ulrich Schachtneider, Social Europe, 2/5/2017). Ahora, sus defensores (Citizen’s income schemes, an addendum to Euromod WP EM5/16, ISER, Malcolm Torry) no postulan generalizarla, sino verificarla, comprobarla en el laboratorio de un sector social, de una ciudad, mediante proyectos piloto.