Impulsa la especulación de alojamientos turísticos

Dr. Armando Rojano Uscanga

Con la teoría de los vasos comunicantes, de que el espacio que uno desocupa, inmediatamente es ocupado por otro, la plataforma Airbnb anima a los usuarios a poner en alquiler sus viviendas cuando salgan de vacaciones. Con frases como: “Gana 160 euros para tu próximo viaje”, invita al alquiler sin ningún tipo de control, haciendo competencia desleal al sector hotelero. En correos que envía señala: “Mientras tú haces las maletas para irte a …, hay un viajero preparando su equipaje para visitar… ¿Por qué no sufragas tu viaje gracias al suyo? Disfruta de las ventajas económicas de hospedar y viaja sabiendo que tu espacio vacío te está proporcionando ingresos mientras no estás. Conviértete en anfitrión”.

Para Airbnb formar parte de su familia de anfitriones de es fácil y no hay riesgos, además, no les importa el fisco ya que la plataforma no comparte los datos de sus usuarios y menos el que se demuestre con documentos que el futuro anfitrión cumple con todos los requisitos legales para poder explotar el inmueble, ni que esté registrado como inmueble de alquiler de vacaciones, ni que sea de su propiedad, con lo que abre la posibilidad de acciones fraudulentas. Con ingenuidad infinita solo piden a los anfitriones que sigan las leyes y regulaciones locales antes de anunciar su espacio y que se aseguren de tener permiso para anunciar su espacio.

En países como España su oferta se ha multiplicado por más de cinco en menos de tres años, tanto en las islas como en las principales ciudades y destinos turísticos. Según las páginas Inside Airbnb y Airdna, que analizar la penetración de la plataforma y el uso que la población hace de ella, Barcelona tiene entre 17.370 y 20.500 alojamientos registrados en Airbnb en función de la época del año y en Madrid hay unos 12.775 alojamientos listados. Y el 68,2% de los anfitriones tienen más de un piso colgado en la web, como una sola persona que tiene unos 752 alojamientos registrados y otra que cuenta con 112. También hay empresas que usan Airbnb para llegar a más usuarios, como una que tiene 224 viviendas repartidas en Mallorca.